Si te gustó Ethel Cain, creo que disfrutarías explorar a artistas que también juegan con esa mezcla de folk etéreo, dream-pop oscuro y narrativa íntima. Te dejo algunas recomendaciones cercanas en espíritu, aunque cada una con su propio matiz:
Weyes Blood (Titanic Rising, 2019): melodías folk-pop con un aire retro y cinematográfico, letras melancólicas pero cálidas. Chelsea Wolfe (Abyss, 2015): mucho más oscura, pero comparte esa densidad atmosférica y espiritualidad dolida. Angel Olsen (All Mirrors, 2019): voces potentes, ambientes góticos, y un lirismo que también explora fragilidad y épica. Mazzy Star (So Tonight That I Might See, 1993): pioneros del “dreamy folk” con guitarras lentas y atmósfera envolvente. Y Cowboy Junkies (The Trinity Session, 1988): esa calma nocturna y confesional es un antecedente claro.”
