Shakespeare’s Sonnets (151-154)

151

Love is too young to know what conscience is,

Yet who knows not conscience is born of love?

Then, gentle cheater, urge not my amiss,

Lest guilty of my faults thy sweet self prove.

[1-4] Amor es demasiado joven para saber qué es la conciencia, / aún así ¿quién no sabe que la conciencia nace del amor? / Entonces, gentil tramposa, no urjas mi crimen, / por temor que tu dulce yo resulte culpable de mis delitos.

For thou betraying me, I do betray

My nobler part to my gross body’s treason,

My soul doth tell my body that he may

Triumph in love; flesh stays no further reason,

[5-8] Porque traicionándome tú, yo traiciono / mi parte más noble a la traición de mi grosero cuerpo, / mi alma le dice a mi cuerpo que puede / triunfar en amor; la carne no espera ulterior razón,

But, rising at thy name, doth point out thee

As his triumphant prize. Proud of this pride,

He is contented thy poor grudge to be,

To stand in thy affairs, fall by thy side.

[9-12] sino que, irguiéndose al oir tu nombre, te señala / como su triunfante premio. Orgullosa de este orgullo, / se contenta con ser tu pobre esclava, / estar en tu asuntos, caer de tu lado.

No want of conscience hold it that I call

Her “love” for whose dear love I rise and fall.  

[13-14] No tengas por falta de conciencia que yo llame / a aquella “amor” por cuyo querido amor me yergo y caigo.

[Hay cierta tendencia a considerar que en la cançó provenzal, en la cantiga de amor gallegoportuguesa o en la tradición de los sonetos amorosos que se inicia en el Renacimiento, la visión del amor idealizado llevaba consigo una exclusión de los deseos sexuales, cuando lo más probable es que las quejas de los trovadores o de los sonetistas por la frialdad y el desdén de sus amadas se debiera a que las mujeres solicitadas no les concedían sus favores sexuales, y el deseo de los cantores se disfrazaba convencionalmente de anhelo por las miradas, por los besos, por el corazón de las mujeres amadas. Este soneto, en cambio, aborda de forma bastante explícita para la época la relación entre el sexo y el amor, y discrepa de la relación establecida desde Petrarca que venía insistiendo en la primacía del sentimiento amoroso, nacido del alma, sobre el deseo, ligado al cuerpo. Así y todo, constituye una composición desconcertante porque su lógica no es suficientemente clara. Afirma que el amor prescinde de la conciencia; por eso el hablante lírico le pide a su amada que no lo engañe ni lo incite, pues, si hace tal cosa, su alma se rendirá ante la llamada de la carne, que se alzará en nombre de la mujer, la servirá en sus lances y caerá junto a ella: se trata de una analogía guerrera del despertar sexual, del combate amoroso y de la laxitud que sigue al coito. Finalmente, concluye que la conciencia no impide que ame a la mujer que lo levanta y lo hace caer. El empleo del término “conscience” en los versos 1, 2 y 13, además del juego de palabras indicado más abajo, seguramente tiene que ver con el proverbio latino, bien conocido en la época, “Penis erectus non habet conscientiam.” En suma, el soneto vuelve a poner en juego, como en el 146, el combate entre el alma y el cuerpo, pero ahora es este último el que parece salir triunfante.

      En el v. 1 “Love” alude a Cupido, el niño de los ojos vendados que dispara inconsciente sus dardos amorosos, aunque el término también se refiere a la experiencia amorosa. “Conscience” tiene que ver con el sentido moral, con la conciencia del bien y del mal; además, mediante un juego de palabras con “cunt science” sugiere el “conocimiento del coño” o “coñocimiento.” En el v. 2 el comienzo del verso, “Yet who knows not,” “¿mas quién no sabe?,” parece insinuar que la proposición que sigue tiene un carácter proverbial: además del sentido sexual de “conscience” (vide verso 1) también se refiere al hecho de que la conciencia, como sentido moral, es creada por el amor de Dios al infundirla en el ser humano, “conscience is born of love,” “la conciencia nace del amor.” Veamos, al respecto, un pasaje de La Tempestad, II, 1, 266-269:

SEB. But, for your Conscience?

ANT. Ay, sir; where lies that? If’twere a kibe, / Twould put me to my slipper: but I feel not / This deity in my bosom.

“SEBASTIAN: ¿Y vuestra conciencia?

ANTONIO: Ah, señor, ¿dónde estará? Si fuese un sabañón tendría que ponerme las zapatillas: pero no siento esa divinidad en mi pecho.”

En el v. 3 “urge not my amiss,” “no me incites al pecado” o “no me incites al mal.” Qué cosa es ese pecado o ese mal no lo podemos saber a ciencia cierta, pero por lo que sigue podemos conjeturar que se trata del desenfreno sexual. En cuanto a “gentle cheater,” se trata de un sintagma que  alude a los engaños de la mujer. El vocablo “cheater” tal vez es una variante de “escheator” que, como indica Onions, designaba al funcionario encargado de controlar la contabilidad de las propiedades confiscadas por los reyes; no obstante, Onions también relaciona el término con “swindler,” sinónimo de “cheat,” “estafador-estafadora” y todavía incluye en la entrada “cheater” de su “Shakespeare glossary” la expresión “tame cheater” que define como “pato o cualquier otro animal que se utiliza como reclamo en la caza.” Está claro que la expresión “gentle cheater” no contiene una acusación sino que presenta más bien un matiz amable, que en virtud de todo lo anterior y del contexto puede glosarse así: “entonces no me incites al mal, tú que con dulzura me controlas, me engañas y me atraes como si fueses un reclamo.” RGI cree que “gentle cheater” equivale a “seductora.” 

      Con todo, la mayor dificultad del verso consiste en el término inicial, “Then,” “entonces,” “por lo tanto”: es una conjunción consecutiva que implica que los versos 3-4 derivan del pensamiento expresado anteriormente y, no obstante, resulta difícil encontrarle una explicación lógica a esta secuencia. Una interpretación puede ser esta: “no me incites al pecado pues, como no tengo conciencia, no tendría ningún remordimiento en aprovecharme sexualmente de tí y cargarte luego con la culpa.” En este caso, el verso 2 constituye una declaración cínica del hablante lírico, formulada como si hablase para sí mismo. En el v. 5 “For thou betraying me,” “Pues si me provocases,” es decir, si la mujer apostrofada incita al hablante lírico y, pérfida, lo seduce, o también si aviva el deseo del hablante lírico al traicionarlo con otros o al traicionar a otros con él. El uso de “betraying” con el sentido de “incite,” “provoke,” está en relación con el verso 3 (vide Stephen Booth). En el v. 6 “My nobler part,” “lo más noble de mí,” se refiere al alma. RGI traduce “gross body” por “cuerpo irredento” -en la medida en que está separado del alma, mas le pertenece, y resulta ser “traidor” por rebelarse contra ella.” El v. 7 parece continuar el proceso que se inicia en el v. 5, y que podemos glosar así: si tú me provocases, yo rendiría mi alma ante los impulsos de mi cuerpo y, aún más, mi alma incitaría a mi cuerpo para que siguiese los dictados de su naturaleza, cosa que la carne (verso 8) aceptaría de inmediato. En el v. 8 “flesh,” “la carne,” si bien alude al cuerpo citado en el verso precedente, se refiere de forma especial al miembro sexual del hablante lírico, como tal vez se insinúa también con “amiss” en el verso 3. “Triumph in love,” “triunfar en el amor,” es una imagen militar, y el léxico y la imaginería militar presiden el tercer cuarteto, que desenvuelve el lapso de tiempo que va desde la excitación sexual hasta el anticlimax final que sigue al coito. El v. 9, que contiene una gráfica imagen de la erección, indica que la “carne” se levanta y apunta a la mujer con sólo citar o mencionar su nombre. En el v. 10 “Proud of this pride,” que RGI vierte como “Con su orgullo alzado” [“la carne”], prosigue el léxico militar, para referirse al momento de máxima tumefacción del pene. En los versos 11-12 “drudge” significa “esclavo,” pero también remite a “hack” “caballo” y se refiere a la verga del hablante lírico: RGI traduce por “montura” con completo sentido en el contexto, reforzado por el hecho de que la palabra final del verso anterior, “pride,” es una probable alusión a “ride,” “montar” (otra palabra que en la época isabelina también se utilizaba para referirse al acto sexual). RGI procura en su traducción verter la imagen shakesperiana de la erección, el coito y la laxitud que sigue. La “carne” que, altiva y orgullosa, se yergue apuntando a la mujer, queda contenta de servirle a ella como montura, y de acompañarla en los lances de la lucha amorosa hasta caer exhausta a su lado. En el dístico final, el primer verso contiene otras veladas alusiones: a los genitales femeninos en “conscience” (equívoco fonético con “cunt,” “coño”) y al órgano masculino (mediante el eufemístico “it“). Por otra parte, el último verso resume el carácter cíclico de la relación del hablante lírico y la mujer cantada, y la expresión “I rise and fall” no sólo supone una imagen del principio y fin del acto sexual, sino que también el verbo final “fall” puede referirse a la caída social del hablante lírico debido a esa relación con la “Dark lady.”]

152

In loving thee thou know’st I am forsworn,

But thou art twice forsworn to me love swearing:

In act thy bed-vow broke, and new faith tore

In vowing new hate after new love bearing.         

[1-4] Al amarte sabes que soy perjuro, / pero tú eres dos veces más perjura al jurar amarme; / en el acto fueron rotos los votos de tu lecho, y una nueva fe rasgada / al prometer nuevo odio, después de cargar con nuevo amor.

But why of two oaths’ breach do I accuse thee

When I break twenty? I am perjured most,

For all my vows are oaths to misuse thee,

And all mi honest faith in thee lost.

[5-8] ¿Pero por qué te acuso de quebrantar dos juramentos / cuando yo quebranto veinte? Yo soy el más perjuro, / porque todos mis votos son juramentos para hacer mal uso de tí, / y toda mi honesta fe en tí está perdida.

For I have sworn deep oaths of thy deep kindness,

Oaths of thy love, thy truth, thy constancy,

And to enlighten thee gave eyes to blindness,

Or made them swear against the thing they see. 

[9-12] Porque he jurado profundos juramentos de tu profunda bondad, / juramentos de tu amor, tu verdad, to constancia, / y para iluminarte dí ojos a la ceguera, / o les hice jurar contra la cosa que ven.

For I have sworn thee fair -more perjured eye,

To swear against the truth so foul a lie.

[13-14] Porque te he jurado bella -más perjuro el ojo, / por jurar contra la verdad una mentira tan infame. 

[Con este soneto concluye la serie dedicada a la “Dark lady.” Ahora, al final, el hablante lírico, además de insinuar una vez más la conducta promiscua de la mujer apostrofada, quiere mostrar su sinceridad mediante la paradoja que supone reconocerse como mentiroso acerca de los méritos de la “Dama Oscura.” Además, como este poema es el postrero de la serie, tal declaración tal vez deba entenderse como válida para el resto del libro, leído de forma retrospectiva.

      El v. 1 puede sugerir que ella conoce la condición de casado del hablante lírico, o que sabe que no la ama; también que él rompe algún otro juramento que no se hace explícito. El v. 2 indica que la mujer rompe dos juramentos: uno, el que le ha hecho al hablante lírico; otro, el aludido en el v. 3: “In act thy bed-vow broke,” que se refiere al quebrantamiento (“broke”) de los votos de fidelidad al lecho nupcial (“thy bed-vow”) con la realización del acto sexual (“In act”) y, por lo tanto sugiere la condición de casada de la “Dark lady.” Además, los v. 3-4 parecen insinuar la promiscuidad y la falsía de la mujer, acostumbrada a jurar amor a cada nuevo amante, del que en seguida se cansa. En otra interpretación alternativa, se puede entender que la mujer no bien ha roto su voto nupcial cuando ya socaba la nueva confianza de su enamorado con nuevas aventuras (“new love bearing“), aborreciendo al hablante lírico o haciéndose odiosa para él; a este respecto es preciso saber que, en este contexto, el término “hate” engloba una amplia gama de sentimientos que comprenden desde la indiferencia hasta el rechazo. En el v. 5 los dos perjurios cometidos (“two oaths’ breach“) son los apuntados en la nota anterior. En el v. 6 “twenty,” “veinte,” indica de forma vaga un número elevado, pero no una cifra concreta, a diferencia de “twice” y “two” en los v. 2 y 5, respectivamente. En el v. 7  “but to” significa “only to,” “sólo para”; y “misuse” tiene el sentido de “abuse” o “to take advantage of” referido a la circunstancia de utilizar sexualmente a la mujer. El v. 8 expresa que el hablante lírico asume como parte de su perjurio el hecho de perder en seguida la confianza en la mujer y de abjurar de su antigua fe en ella, si bien subyace la idea y la insinuación de que tal cosa acontece debido a la infidelidad de la “Dark lady.” En el v. 9, en “I have sworn deep oaths,” “deep” significa “con profundos sentimientos.” En la continuación de ese mismo verso, “of thy deep kindness,” “que en el fondo eres buena y atenta,” “deep kindness” insinúa la cordial acogida de la mujer, es decir, su receptividad sexual. En el dístico final, el hablante lírico confiesa que su visión de la “Dark lady,” considerada como “fair” -“hermosa,” “pura,” “clara”- en los Sonetos 127, 131, 147 y 148, constituye un fraude, una mentira contraria a la verdad y, por lo tanto, una declaración con la que él ha cometido perjurio. Así, ella queda libre de toda culpa, pues ha sido él quien no se ajustó a la verdad. La oposición “fair“/”foul,” “hermosa” y “virtuosa” / “horrorosa,” refleja el contraste entre la apariencia y el comportamiento de la mujer. Por otra parte, las dos palabras finales de los v. 13 y 14, “eye” y “lie,” “ojo” y “mentira,” contienen un juego fonético -basado en la homofonía de “eye” con “I” y del sustantivo “lie” con el verbo “lie,” de forma que esos finales de rima pueden leerse como “I lie,” es decir, “yo miento” -que desvela el embuste del hablante lírico y, por extensión, de la literatura, que siempre es ficción por más que mantenga relaciones de analogía con la realidad.]

153

Cupid laid by his brand and fell asleep.

A maid of Dian’s this advantage found,

And his love-kindling fire did quickly steep

In a cold valley-fountain of that ground.

[1-4] Cupido dejó a un lado su antorcha y cayó dormido. / Una de las doncellas de Diana halló esta ocasión, / y su fuego que inflama el amor empapó rauda / en una fría fuente de valle de esa región;

Which borrowed from this holy fire of love

A dateless lively heat, still to endure,

And grew a seething bath which yet men prove

Against strange maladies a sovereign cure.  

[5-8] que tomó prestado de este sagrado fuego de amor / un vivo calor sin fecha, para durar siempre, / y se volvió un baño hirviente que aún prueban los hombres / contra extrañas dolencias soberana cura.

But at my mistress’ eye love’s brand new fired,

The boy for trial needs would touch my breast.

I, sick withal, the help of bath desired,

And thither hied a sad distempered guest.

[9-12] Pero prendida de nuevo la antorcha de amor ante el ojo de mi amada, / el muchacho para probarla por fuerza quiso tocar mi pecho. / Yo, enfermo también, deseé el socorro del baño, / y hacia allí me apresuré, como triste, perturbado invitado.

But found no cure; the bath for my help lies,

Where Cupid got new fire: my mistress’ eyes.

[13-14] Pero no encontré cura; el baño para mi socorro yace, / donde Cupido encontró nuevo fuego: los ojos de mi amada.

[Este soneto y el siguiente están inspirados en unos epigramas atribuidos a Marianus Scholasticus -poeta bizantino del siglo VI- presentes en una “Greek anthology” de principios del siglo XVII. Consisten, pues, en ejercicios formales del bardo de Stratford, por lo que se consideran poemas primerizos, y su colocación al final de la serie parece atinada de acuerdo con la tradición de la época y porque además rebajan la intensidad precedente, sirviendo de anticlimax al tortuoso amor de la “Dark lady.” 

      El primer cuarteto comienza con una escena mitológica cargada de simbolismo erótico: una doncella, virgen de Diana, recoge la antorcha de Cupido mientras este duerme, y la apaga en una poza. Antes que el arco y las flechas, fue la antorcha (“brand“) el atributo de Cupido y el medio utilizado para prender el fuego en el corazón de los amantes: presenta un claro simbolismo fálico y alude también al ardor sexual. A su vez, la imagen de la “fría poza del valle que manaba” (“a cold valley-fountain of that ground“) se asocia al ámbito de la diosa y también constituye un símbolo de los genitales femeninos. Diana, diosa de la caza, también de las fuentes y de los bosques, era una divinidad virgen, y como ningún hombre podía penetrar en su templo, tenía a su servicio un séquito de doncellas que hacían voto de castidad. Aquí hay una doble sugerencia, que resulta paradójica: por un lado se insinúa que la virgen Diana, impulsada por ese voto de castidad, aprovecha la ocasión para castrar a Cupido y apagar el ardor del dios del amor; por otro lado puede entenderse que lo que en realidad hace ella es quebrantar su voto de castidad, pues el hundimiento de la antorcha en la poza presenta un claro simbolismo sexual, y acaba con la frigidez obligada de la doncella. En el segundo cuarteto, la antorcha calienta el agua y origina unas termas capaces de sanar a los enfermos, simbolizando de este modo el poder curativo del amor. “Against strange maladies,” “contra raras dolencias,” sugiere el carácter exótico o la procedencia extranjera de esas dolencias, que puede aludir al  hecho de que fueron contraídas por vía sexual con una mujer extranjera (la “Dark lady”) o a la sífilis, que en aquel tiempo se consideraba una enfermedad exótica que había llegado a Europa desde América, o que se había originado en Francia (“morbus gallicus”), extendiéndose desde allí a otros países europeos. En el tercer cuarteto, Cupido (“The boy,” “el niño”) prende de nuevo la antorcha en el ojo de la amada del hablante lírico, mostrando cómo el impulso amoroso ahora procede de ella más que del propio Cupido. A partir de aquí, y hasta el final, el soneto conecta con la serie de la “Dark lady.” El ojo, en singular, “eye,” ofrece una ambiguedad con la que Shakespeare juega también en el Soneto 133, en referencia a la vagina. En el verso 11, “I sick withal,” “Y yo, también enfermo,” muestra la consecuencia que tiene para el hablante lírico el contacto con el fuego procedente del ojo de su amada; por otra parte, la mención del baño (“bath“), que en el original inglés no presenta artículo, acaso aluda a la ciudad de Bath, famosa en la época por su balneario. “Sad distempered guest,” en el v. 12, puede tener varios sentidos, que giran alrededor de las nociones de triste, taciturno y paciente que sufre y tiene perturbado el juicio o el ánimo. El dístico final indica que la verdadera cura no reside en el baño salutífero sino en el ojo de su amante: una alusión sexual a la vagina. Aunque casi todos los editores aceptan la enmienda de Benson, “eyes,” (por causa de la rima con “lies”” en el verso 13) en vez de “eye,” conforme a la lectura de Q, otros como Stephen Booth y K. Duncan Jones manitienen la forma en singular, que también aparece así en el verso 9, que es lo que RGI considera más sugestivo y cohrente.]

154

The little love-god lying once asleep

Laid by his side his heart-inflaming brand,

Whilst many nymphs that vowed chaste life to keep

Came tripping by; but in her maiden hand,

[1-4] El pequeño dios-amor yaciendo una vez dormido / dejó a su lado lado su antorcha que inflama corazones, / mientras muchas ninfas que hicieron voto de guardar casta vida / llegaron por allí con paso ligero; pero en su mano de doncella,

The fairest votary took up that fire

Which many legions of true hearts had warmed,

And so the general of hot desire

Was, sleeping, by a virgin hand disarmed.

[5-8] la más bella devota levantó ese fuego / que había calentado a muchas legiones de corazones veraces, / y así el general del ardiente deseo / fue, durmiendo, desarmado por una mano de virgen.

This brand she quenched in a cool well by,

Which from love’s fire took heat perpetual,

Growing a bath and healthful remedy

For men diseased; but I, my mistress thrall

[9-12] Esta antorcha la extinguió en un fresco pozo cercano, / que del fuego del amor tomó ardor perpetuo, / conviertiendose en un baño y saludable remedio

para hombres enfermos; pero yo, esclavo de mi amada,

Came there for cure and this by that I prove:

Love’s fire heats water, water cools mot love. 

[13-14] vine allí por cura y esto por eso pruebo: / el fuego del amor calienta el agua, el agua no enfría el amor.  

[Es esta una variación sobre los motivos, el tema y el simbolismo erótico del Soneto 153. Con todo, ahora no es una virgen de Diana sino varias ninfas vírgenes las que se hacen con la antorcha de Cupido, aunque sólo la más hermosa de ellas lo apaga en una poza. Como en el soneto anterior, la antorcha transfiere el calor a las aguas y da lugar a un balneario que cura enfermedades.

      En el v. 2, continuando con el simbolismo del soneto anterior, las connotaciones fálicas de la antorcha de Cupido se reflejan en el inicio del verso, “Laid by his side” que sugiere la involuntaria detumescencia del miembro viril. En cuanto al v. 3, las ninfas (“nymphs“) de la mitología clásica eran espíritus guardianes de los ríos y de las fuentes, y deidades de las aguas termales: personificaban los poderes salutíferos de la naturaleza y eran los cuerpos visibles de agentes divinos; aquí aparecen asociadas a la diosa Diana, y más que como espíritus están vistas como doncellas vírgenes encargadas del culto a la diosa (vide Soneto 153. En el v. 5 “The fairest votary,” “La más hermosa de ellas [de las profesas],” se refiere por lo tanto, igual que en el Soneto 153, a una de las vírgenes que profesaban el culto de Diana. Los v. 6-8 recurren a imágenes militares: las legiones son los innumerables amantes que han sucumbido a lo largo del tiempo abrasados por la antorcha de Cupido, el cual está visto como “general” del ardiente deseo, a quien una doncella le roba la antorcha -distintivo de su poder- dejándolo “desarmado” (imagen que tal vez insinúa la emasculación). En el v. 9 “in a cool well,” “en una poza fría,” es una variante de “In a cold valley-fountain” del soneto anterior, y el simbolismo erótico del verso, “Ella apagó la antorcha en una poza fría,” es equivalente al del Soneto 153, 2-3. En el v. 12 “I, my mistress’ thrall” significa que la decisión del hablante lírico de acudir al balneario en busca de cura, como declara a continuación, se debe a sujeción al amor de su amante (“thrall” tiene el significado de “esclavo,” “siervo” o “prisionero” [del amor de su amada]. De ahí la solución de RGI, “por mor de mi amante.” Como conclusión, el dístico final afirma la persistencia del deseo. La frase “water cools not love” puede estar inspirada en el Cantar de los cantares, 8, 7: “Las aguas causadolosas no podrían extinguir el amor ni los ríos anegarlo.”]

Published by Fernando Santamaría Lozano

Barely a life, no bio.

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