Una página del ministerio de interior publica este video para explicar cómo se aplica la Ley de Hondt: Método de Hondt. El artículo correspondiente al Método D’Hondt de la Wikipedia Imglesa puede leerse en este enlace. He intentado traducirlo en la entrada (XLVI) de este blog.
La aplicación no parece complicada. Una vez comprobado que los votos del partido cuyos escaños se quiere calcular superan el porcentaje del 3% o el 5% respecto al total de los votos emitidos en la circunscripción, en España siempre la provincia, el umbral necesario para ser admitido en el juego, se dividen sucesivamente los votos del partido por 1, 2, 3 … tantas veces como escaños en total hayan sido atribuidos a cada circunscipción, cada provincia, para la que se realiza el cálculo. Se procede así con cada uno de los partidos que compiten para obtener escaños, y luego se eligen de entre todas esas divisiones las cifras más altas en el mismo número que escaños tenga la circunscripción. Si una provincia tiene asignados “x” escaños, 22, como A Coruña, elegiremos las 22 cifras más altas entre todas las divisiones que hemos hecho, (al dividir los votos de cada partido sucesivamente por +1 (1, 2, 3 …)). Y los partidos tendran tantos escaños como divisiones más altas les correspondan.
La elección gallega donde es más llamativa la falta de correlación entre votos y escaños es la de Octubre de 2012. Sus resultados, según los publica la Junta Electoral de Galicia, son estos; el árticulo al respecto de la Wikipedia en inglés, este. El Partido Popular obtiene 661.281 votos; la oposición (dividida en tres partidos, PSdeG-PSOE 297. 584, AGE 200.828, y BNG, 146.027) suma en conjunto 644.439, lo que supone 16.842 votos de diferencia. Pero esa diferencia de 16.842 votos se traduce en una diferencia de 13 escaños en el parlamento: el PP obtiene 41, y la oposición, en conjunto, 34: el PSdeG-PSOE, 18; la AGE, 9; y el BNG, 7.
Está extendida la idea de que la Ley D’Hondt favorece a los partidos nacionalistas pequeños, que sólo compiten en su territorio, frente a los grandes partidos que tienen que competir en toda la nación. Creo que es errónea, una intoxicación. La circunscripción electoral en el Reino de España es la provincia, tanto para unos como para otros. Si los resultados que indico arriba son resultado de aplicar el Método D’Hondt, trataré a continuación de aplicarlo, es obvio que este sistema favorece a los grandes bloques, frente a una oposición dividida, incluso entre tres (o dos) partidos grandes. Es lógico: aunque “a” y (“b” + “c”) sumen lo mismo, o casi, “a,” que agrupa sus resultados en un único monto, siempre tendrá más de aquellas divisiones por +1 más altas que son las que se correlacionan con el número de escaños. Lo mismo pasa, claro, a nível nacional, cuando el Partido Popular compite siempre con tres partidos, o al menos dos , basta con que dos, el socialdemócrata PSOE, Podemos e Izquierda Unida, estos ahora subsumidos en Sumar. En España la Ley D’Hondt, que acompaña el reparto de escaños desde las primeras elecciones libres de 1977, parece un instrumento para reforzar los resultados de una derecha sin fisuras frente a una oposición más matizada. El decreto 20/1977 que sirvió de marco a las elecciones de Marzo de 1977, en que fue elegido Suárez, ya la contemplaba (art. 20.4) luego la Constitución de 1978 (art. 68.3) y la LOREG de 1985 (art. 163) la mantuvieron.
[Podemos tiene en su programa sustituirla por algún otro sistema. En Octubre de 2022 hice llegar mi análisis, las entradas IX, XI y XIV de esta bitácora, acerca del procedimiento para modificar una ley orgánica, en este caso la LOREG, la Ley Orgánica de Regimen Electoral General, en que está incluida, acabo de decirlo, la obligatoriedad de repartir los escaños según el Método D’Hondt, cómo lo había hecho ya Sánchez, al modificar dos artículos de la (también orgánica) Ley del Poder Judicial por medio de la LO 8/22, a su coordinador en Galicia, que me dió acuse de recibo (” … lo que has pasado ya está girado, gracias”), me indicó que, si quería, podía podía participar en el círculo de Compostela, y me facilitó un número de telefono y un nombre, Dani. Dani me más o menos expulsó del círculo en Santiago de Compostela a los dos días, supongo que para que no molestase en la preparación de unas municipales a las que finalmente Podemos, cuyo lema era, una originalidad, “recuperar Santiago para a veciñanza,” no se presentó. (Podemos también está, por otra parte, a favor de la legalización del cannabis, y la tramita con la misma agilidad que la eliminación del sistema D’Hondt). (Denuncié a Dani al coordinador/a, pero ya no obtuve respuesta; del destino de lo “ya girado,” tampoco). Hasta aquí la disgresión.]
Infoactualidad: Podemos propone eliminar la Ley D’Hondt e introducir la representación proporcional.
